Otras terapias

Se han ensayado otras terapias que han concluido con resultados ineficaces o de escasa relevancia. La comunidad científica está de acuerdo en que ninguna de ellas es por sí sola una solución, pero que en algunos casos una combinación de varias puede llegar disminuir la velocidad en el avance de la enfermedad. En este apartado se explica en qué consisten.

Terapia de reemplazo enzimático

Consiste en procurar el aporte necesario de enzimas mediante infusiones periódicas. Dado que las células pueden recoger del exterior las enzimas que necesitan y absorberlas, este enfoque resultó prometedor en su planteamiento. Esta terapia ha tenido éxito en otras enfermedades de depósito, pero no está mostrando resultados efectivos en enfermedades con componentes neurológicos.

Las enzimas son moléculas grandes que no pueden atravesar la barrera hematoencefálica y penetrar en el sistema nervioso central; esta es la principal razón por la que no ha sido efectiva para GM2. Además la respuesta a la inyección enzimática, la calidad de las enzimas y la corta duración de su efecto son otros factores que han influido en que la terapia haya resultado ineficaz.

Terapia de reducción de sustrato

Reducir la acumulación de toxinas es otra de las estrategias que se ha utilizado para tratar Tay-Sachs. Esta terapia no propone la producción de hexosaminidasa, si no su efecto, la reducción de las toxinas. No tiene un alto potencial de cura de la enfermedad porque no apunta al problema principal. Sin embargo, si fuera efectiva podría ralentizar la progresión de la enfermedad.

Los inhibidores de sustrato son pequeñas moléculas capaces de atravesar la barrera hematoencefálica que tienen la propiedad de disminuir la cantidad de residuos acumulados. Es necesario que exista cierta actividad enzimática residual, es decir, se puede emplear para formas de tardío desarrollo, pero no para la forma infantil en la que no hay producción de HEX-A. La explicación es que como esta terapia solo propone reciclar toxinas, aplicada a un paciente que produce HEX-A en bajas cantidades, se apunta a compensar esa falta enzimática mediante una mayor actividad de reciclaje.

En los ensayos con en animales quedó demostrado que esas pequeñas moléculas (cuyo principio activo se llama Miglustat – Zavesca®) reducen el depósito de toxinas y aumenta la supervivencia en más de un 40% en ratones. Sin embargo en los ensayos en pacientes humanos no se alcanzaron los mismos resultados y aparecieron fuertes efectos secundarios.

Por tanto esta terapia resultó ineficaz.

Tratamiento con chaperonas farmacológicas

Las células del cerebro tienen un sistema de “control de calidad”. Ese sistema es el que descarta la enzima cuando está mutada por no tener la forma reconocible, y por tanto dejan al aparato lisosomal sin su herramienta. Esta terapia propone que, si podemos enviar hasta esas células del cerebro a una molécula con capacidad de atravesar la barrera (chaperona), que sea capaz de recomponer la forma de la HEX-A en una forma aceptable para el sistema de calidad, entonces podremos hacer que pase el control y llegue al aparato lisosomal para realizar su función.

La terapia de mejora enzimática con chaperonas (usando como principio activo pirimetamina) ofrece resultados muy discutibles. En estudios in vitro muestran que determinadas mutaciones pueden ser rescatadas y aumentar su actividad enzimática. En estudios de fase I y II en pacientes de desarrollo tardío se aprecia un aumento de hexosaminidasa al administrar dosis bajas, pero al aumentar las dosis y prolongar el tratamiento aparecen efectos neurológicos adversos. Además uno de sus grandes inconvenientes es que solo funcionan con algunas mutaciones de la enfermedad.

La conclusión es que las chaperonas ofrecen de momento un tratamiento de dudosa eficacia.

Transplante de médula ósea

Un trasplante de médula ósea consiste en reemplazar la médula de un afectado con médula de un donante que puede producir la enzima faltante. El procedimiento es muy arriesgado, invasivo y ha no ha presentado grandes avances en el tratamiento de Tay-Sachs, además de que en teoría debería realizarse en una fase asintomática de la enfermedad. Los niños sucumben con frecuencia en este tipo de procedimientos ya que es necesario destruir todo el sistema inmunológico antes de introducir la médula nueva. No está del todo claro cuántas de las nuevas células logran traspasar al sistema nervioso central.

Uno de los enfoques planteados para Tay-Sachs es el trasplante de progenitores hematopoyéticos (que son células madre pluripotenciales) con sangre de cordón umbilical. Una de sus ventajas es que es más sencillo que sea aceptado por el receptor. El trasplante implica la destrucción del sistema inmunológico mediante un tratamiento con quimioterapia y tras su recuperación se trasfunde la sangre del cordón umbilical. La recuperación presenta innumerables desafíos y las dificultades de llegada al cerebro se han mostrado demasiado lentas para el rápido avance de Tay-Sachs, frente a una tasa de supervivencia muy variable.

Por tanto se considera un tratamiento ineficaz o poco eficaz para la enfermedad de Tay-Sachs.

Terapia con células madre

Las células madre son células que no están especializadas, que poseen la capacidad de regenerarse a través de la división celular y que tienen el potencial de desarrollarse en el tipo de célula que les sea inducido. Estas propiedades únicas las dotan de la posibilidad de ser utilizadas en terapias en las que las células madre sean alteradas genéticamente para producir la enzima faltante y hacerla llegar al cerebro a través del sistema nervioso central.

El tratamiento con células madre es prometedor para alcanzar la cura de numerosas enfermedades, pero aún tiene por delante numerosos desafíos para desarrollar una terapia efectiva y segura. Algunos de estos desafíos implican la posibilidad de que las células se desarrollen de forma imprevista, los riesgos propios del rechazo del sistema inmunológico de un trasplante, la capacidad para producir la cantidad de células necesaria que provea el aporte de enzimas requerido y la resolución de las cuestiones éticas que plantea la controversia de la manipulación de células de embriones.